Pan Integral Con Semillas Y Sabor A Campo

Esta semana Integralisimo te propone hacer un pan integral con semillas. Una receta sencilla con estilo a campo, sin emplear masa madre o disponer de un horno especial y en la comodidad de tu hogar. Verás que es posible sin demasiada elaboración y pasos a seguir obtener un pan integral exquisito para toda ocasión.

Aunque me fascine cocinar, debo admitir, no tengo paciencia para elaboraciones prolongadas. Y este tipo de pan generalmente suele demandar un día entero en su preparación, ya que se deben hacer dobleces en la masa. Los cuales darían lugar a esos famosos alveolos en la miga del pan una vez horneado.

Particularmente me encanta este tipo de pan y más cuando se trata de picadas o sanguches. Sin embargo, me resulta algo tedioso y frustrante su preparación porque es un pan que dura muy poco tiempo en casa. Entonces, me propuse lograr un pan similar, pero que no requiera tanta elaboración. Presta atención a los pequeños detalles que hacen una gran diferencia.

Hablemos un poco sobre la receta:

En Integralisimo, la harina integral utilizada es 100% integral orgánica, molienda fina (a menos que mencione lo contrario). Por lo general, dependiendo de la marca, puede absorber mayor o menor cantidad de líquido. Por esta razón recomiendo incorporarlos de forma gradual. Como resultado, tener en cuenta que a menor volumen, menor producto final.

Sobre la masa:

Como recomendación, antes de comenzar, prepara una masa previa o esponja. Si bien no es algo necesario, es buena manera de asegurar de que la levadura está en buen estado, además se obtiene un resultado mejor en cuanto a textura también. Si no quieres realizarla, otra forma sería la de espumar la levadura empleando una parte del agua junto al azúcar.

A partir de esta masa previa o espuma de levadura se prepara la masa general, incorporando poco a poco el agua hasta obtener la consistencia necesaria y que posterior al amasado obtengas una textura suave, elástica y pegajosa. Recordar que las harinas integrales absorben los líquidos de una forma más lenta en comparación con el resto de las harinas en general.

Debido a esta textura pegajosa puede resultar algo incómoda de manipular. Es por ello que si tienes una amasadora eléctrica sería magnífico para que no te ensucies las manos. Por consiguiente, solo bastaría con volcar la masa a un recipiente bien aceitado y con tapa. Si no tienes solo cúbrelo con bolsa o film plástico de cocina (reciclar un pote de helado siempre es útil).

Una vez lista la masa, se deja leudar hasta que doble su volumen y por consiguiente se procese a realizar de 2 a 3 dobleces en la masa cada 30 minutos aproximadamente (ver fotos). Para ello se humedece la mano con agua las veces que sea necesario antes de doblar. Luego se guarda en la heladera para que la masa enfríe bien y puedas darle forma de manera sencilla.

Sobre el armado de los panes:

Por cuestión de practicidad, preparo la masa la noche anterior y armo los panes la mañana siguiente. La forma de proceder es muy sencilla, basta dar vuelta el recipiente y la masa caiga por si sola sobre la superficie de trabajo. Sería ideal que no uses harina extra o solo espolvorees ligeramente, aunque notarás que al estar bien fría no será necesario si la trabajas rápidamente.

Seguidamente, sin amasar, con cuchillo o cornet divide la masa en tantas partes como desees. En esta oportunidad, fraccioné la masa en 6 partes iguales, para obtener todos los panes del mismo tamaño utiliza una balanza. Claro está que si quieres obtener panes de un tamaño mayor deberás dividir por menos cantidad.

A partir de ese paso se les dará la forma definitiva. Para ello, aplicaremos una técnica sencilla, la cual consiste en estirar primero el bollito de masa con los dedos y sin aplastar demasiado. Luego une los extremos pellizcando el cierre de la masa para sellar. Por consiguiente se rueda el rollo de masa para alisar y alargar (ver fotos).

Optativamente, se colocan semillas en un recipiente ancho y se procede a pasar cada rollo de masa para que queden cubiertos de las mismas. Al ser una masa bastante húmeda, no debería haber inconveniente de que se peguen, caso contrario, pulverizar con agua para mojar la masa y solucionar el inconveniente.

Sobre la cocción:

Finalmente, una vez armados, los panes se colocan sobre una bandeja aceitada. Presta atención de que el cierre de la masa quede siempre hacia abajo para que no abran durante el horneado, dejar leudar hasta que doblen su tamaño. Antes de hornear puedes realizar un corte a lo largo o transversalmente con un cuchillo filoso.

El tiempo estimado de cocción es relativamente corto, aunque puede variar según el tamaño de los panes y dependiendo del resultado que desees. Dado que para obtener panes crujientes deberás extender unos minutos más su cocción, mientras que en panes blandos lo conveniente sería retirarlos a tiempo del horno.

Durante el horneado se recomienda colocar un recipiente apto horno con un poco de agua, situándolo sobre el piso del horno. De esta manera generará humedad los primeros minutos de la cocción y como resultado los panes tendrás un pan integral con miga húmeda y cubertura crocante. Los panes se hornean a temperatura alta que ronde los 220-250 °C.

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Pan Integral Con Semillas

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1 comentario

Lucía -

Me encantan todas las recetas y las voy haciendo a medida que necesito, gracias

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